¿Cómo entrenar las competencias comunicativas?
El tema de la comunicación humana es extenso. Desde la comunicación gestual hasta la escrita, pasando por la verbal, son formas diferentes de expresión y cada una de ellas implica competencias diferentes, aun cuando todas puedan tener aspectos comunes. En el fondo, el secreto para desarrollar habilidades sólidas en comunicación está en aprender a escuchar.
El Proceso de la Comunicación y la comunicación oral
Conocer los elementos básicos que intervienen en el proceso de la comunicación y sus interrelaciones provee una base sobre la cual poder evaluar la necesidad o limitación y desde allí desarrollar una estrategia enfocada en las fortalezas y debilidades de cada individuo.
En lo básico, en todo proceso existen diversos elementos: uno varios mensajes, emisores, receptores, canales y quizás lo más importante, debe existir retroalimentación adecuada que demuestre que el mensaje ha sido entendido y mejor aun, que ha sido persuasivo.
También el uso de códigos o lenguajes compartidos es determinante para el proceso. Existe literatura disponible que especifica con detalle el tema así como modelos diversos para explicarlo. Conocer más sobre esto ayuda a entender mejor el proceso de la comunicación.
La comunicación oral
En los negocios la comunicación oral cara a cara es una competencia muy útil y codiciada por empresarios y empleadores.
Es el soporte básico en actividades comerciales, venta, presentaciones, formación y demás tareas en las cuales se requiere ejercer desempeños como explicar, persuadir, difundir, formar, intercambiar, proponer, discutir, dar instrucciones, contrastar, convencer y cuyo éxito depende en buena medida de las competencias comunicativas del emisor del mensaje.
El tratamiento del mensaje
Para disminuir el ruido innecesario y así aumentar la fidelidad de la comunicación, es bueno conocer a la audiencia con antelación: sus características, preferencias, tendencias, creencias. Las mejores estrategias se montan sobre información.
De esta forma se evita insistir en lo innecesario y enfocarse en lo pertinente. Nunca se debe subestimar a los receptores del mensaje. Sea cual sea el mensaje o intención, debe presentarse con honestidad y significar bienestar para todas las partes.
Las intenciones encubiertas, el doble mensaje, la coacción, el yo gano tu pierdes, la estafa, son elementos a evitar cuando se persigue establecer o mantener relaciones productivas verdaderas a mediano y largo plazo. Lo anterior va de la mano de un mensaje antiguo pero más vigente que nunca: tratar a los demás como se desea ser tratado.
Escuchar, auto-evaluar, practicar
Aunque suene paradójico, para poder comunicarse adecuadamente, primero es necesario aprender a escuchar. Los ejercicios de escucha activa, creacíon de empatía y respeto por los puntos de vista ajeno son enriquecedores. Mantener una actitud personal de autocrítica y evaluación constante que provea información útil para mejorar.
Al final, solo la práctica permitirá alcanzar el propósito. Las prioridades de entrenamiento y el tipo de ejercicios dependerán del análisis de sus fortalezas y debilidades. Superar el miedo a exponerse es fundamental.
En general, mejorar las competencias o habilidades comunicativas es un logro de impacto positivo tanto en lo profesional como en lo personal. El espacio es limitado para lo amplio del tema, sin embargo, existen excelentes cursos sobre el tema.
